MOLINO EL BLANCO

Es uno de los 10 molinos de agua construidos en el siglo XIV que se mandaron construir por SM el rey Felipe II en la ribera del río Záncara a su paso por el termino de Carrascosa de Haro (Cuenca).

Siendo este el molino uno de los más queridos por la casa real ya que era unos de los lugares donde les gustaba de ir a cazar cuando estaban por esta zona.

 

Es el único molino de agua superviviente que queda en pie y en pleno funcionamiento de todos los que se construyeron entonces, dicho molino consta de dos parejas de piedras para moler con la primera pareja de piedras se muele el trigo para hacer el pan y la segunda pareja de piedras es para moler harina para hacer pienso para los animales, hoy en día se sigue moliendo igual que se hacía en aquella época. Los molinos de agua eran una gran fuente de ingresos para todos, en aquella época la vida era muy distinta a la de ahora, los agricultores llevaban las cosechas de cebada, trigo, avena, etc. y se les pagaba con harina, que era  lo que, hacía falta en aquella época, unas veces harina de trigo para hacer pan y otras veces harina para pienso de los animales.